Ruta de la Seda 2 – La Tierra de los Caballos Hermosos

Se piensa que el nombre Cappadocia, que viene de la palabra Hitita ‘Katpatuka’, significa originalmente ‘La Tierra de los Caballos Hermosos’.

En los tiempos del Imperio Romano y Bizantino, Cappadocia fue un refugio para los primeros cristianos, y entre los siglos IV y XI, se desarrolló aquí una numerosa comunidad cristiana. Estos cristianos construyeron iglesias, monasterios y hasta ciudades subterráneas.

Modernamente, la región de Cappadocia es mejor conocida por su geología, y en particular las formaciones rocosas que se denominan comúnmente ‘fairy chimneys‘ (que no traduciré por ridículo):

Fairy chimneys

Iglesia en el interior de una cueva

El primer día fui al Museo al Aire Libre de Göreme, donde se pueden visitar numerosas iglesias, capillas y monasterios tallados en el interior de formaciones rocosas. Es frecuente encontrar este tipo de cuevas a lo largo de la Ruta de la Seda, pero en este caso tienen motivos cristianos, al contrario que más adelante en la ruta, donde son budistas.

Ciudades subterráneas

Otra visita interesante en Cappadocia son las ciudades subterráneas. Y digo bien… no son casas familiares o iglesias, sino auténticas ciudades con todo tipo de servicios, bajo la superficie. Hay 37 ciudades abiertas y otras muchas que no han sido excavadas. En algunas de ellas vivían hasta 10.000 personas. Los cristianos construyeron estas ciudades subterráneas para esconderse y defenderse de los ejércitos persas y árabes que venían con intención de aniquilarlos durante los siglos VI y VII. Una visita all es muy interesante para poder apreciar lo enormes que son y la cantidad de pasadizos que contienen. Ahora bien, no imagino cómo puede ser vivir allí durante meses, al menos espero que sus habitantes no tuviesen claustrofobia!! 🙂

Hostel en Göreme

En Cappadocia, incluso los hoteles y hostels están también construidos en la roca. Así puedes dormir en una cueva y presumiblemente le añade una gracia para los turistas. De hecho, la mayor parte de los hoteles se llaman “algo Cave Hotel”.

Muchos turistas en Cappadocia contratan un viaje de 1 hora en un globo aerostático, para apreciar desde las alturas el amanecer sobre Cappadocia. Este tipo de actividad sale claramente de mi presupuesto y tampoco tenía especiales ganas de hacerlo, pero la gente que fue me contó que es muy bonito. 

En su lugar, me dediqué a hacer trekking por los muchos valles de la Cappadocia. Naturalmente, me iba encontrando cada vez más fairy chimneys y cada vez más cuevas. Y para recuperarme de la caminata, un döner kebab tras otro, como siempre en Turquía.

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Paseando por İstiklal Caddesi

Me quedé en Estambul más días de lo planeado, esperando mi visado para Irán. Me alojaba en el centro moderno de la ciudad. Como no me apetecía hacer mucho más turismo, simplemente paseaba por el centro, y en particular por la calle más famosa y concurrida de la ciudad: Istiklal.

Istiklal Caddesi es una calle pearonal muy comercial. No transitan coches, pero sí una vieja línea de tranvía, que es muy decorativa y le da un toque nostálgico a la calle:

Linea de tranvia en Istiklal

Miles – o millones – de personas acuden cada día a Istiklal para comprar en sus tiendas de moda, librerías o galerías de arte, o simplemente para tomar un té y fumar narghile en una de sus teterías, o cenar en algunos de los mejores restaurantes de la ciudad. Se puede ver una mezcla de ricos de Estambul y turistas. Hay bastantes turistas árabes, muchos de Arabia Saudí, que vienen a gastar sus petrodólares en Istiklal.

İstiklal Caddesi es el lugar escogido para todas las protestas, manifestaciones y encuentros de todo tipo en la ciudad. Todos los días me encontraba con alguna clase de protesta: mujeres en favor del aborto, activistas políticos de Azerbaijan y otros muchos de los que ni siquiera entendía sus peticiones, en ocasiones secundados por no más que un puñado de personas.

Pero el domingo se organizó una manifestación mucho mayor: el Orgullo Gay de Estambul. Había mucha gente pero aun así era algo tranquilo, nada que ver con la locura de Madrid. Lo que más me llamó la atención fue ver a las turistas árabes, que suelen estar de compras por Istiklal, totalmente cubiertas de negro en sus niqabs (o ninjas, como decía una chica española), mirando interesadísimas la marcha y haciendo miles de fotos con sus móviles, probablemente flipando al ver algo que no habrían visto en su vida. 🙂

Orgullo gay Estambul

Istiklal es la principal zona de marcha de la ciudad. Hay muchísimas discos y bares tanto en la calle como en el techo de los edificios. También es el escenario del timo más conocido de Estambul, que tiene como objetivo hombres extranjeros viajando solos. Sucede de la siguiente manera: te encuentras “por casualidad” con un turco muy simpático, que comienza una conversación y te invita a acompañarle a tomar una cerveza. Te lleva a un club, aparecen mujeres que se sientan en la mesa y piden copas y al final te presentan una factura de unos 500 €. Unos gorilas del local te acompañan hasta que la pagues. Es tan común que las guías de viaje y los hostels te advierten sobre ello, así que yo estaba sobre aviso y por supesto nunca acepté ir a esos bares. Me sucedía todos los días. La conversación era siempre así: alguien me preguntaba algo en turco. Cuando no les respondía en turco, decían: “Ah, no eres turco, pareces turco” (cara de sorpresa muy forzada). Luego hacían una serie de preguntas para saber si eres la persona adecuada para el timo: “¿De dónde eres? ¿Vives aquí? ¿Es tu primera vez en Turquía? ¿Has venido solo?…” Satisfechos con mis respuestas, mencionaban que tienen algún familiar en España o saben algo de tu país, y finalmente proponen ir a tomar algo.

Un día en concreto, fue divertido porque tuve esta misma conversación 3 veces y en todas ellas los hombres me dijeron que tenían un familiar en Sabadell. Me pareció gracioso que siempre escogieran una ciudad como Sabadell, probablemente para hacer la historia creíble. Cuando el tercer chico mencionó que tenía un primo en Cataluña le interrumpí: “¿En Sabadell?” “Sí, en Sabadell, ¿como sabes?” Me eché a reír y le dije que todos tenían un familiar en Sabadell, y que le sugería que podían decir otras ciıdades como Toledo, Sevilla, Valladolid, etc., aunque sea por variar un poco. “Hay que ser creativo!” 🙂 El chico se echó a reír por los suelos, me dio la mano y me dijo: “Conozco solo dos ciudades en España. Gracias por enseñarme más ciudades”. Una hora después, de vuelta por Istiklal, oí: “Hola!! Hola!!” Me giré y vi a este último chico y el anterior, junto con otro amigo. Estaban riendo y saludándome. A partir de ese día, siempre me los cruzaba por la calle Istiklal, me saludaban muy amables y se reían. 🙂

Ruta de la Seda 1 – Estambul

Bueno, empecemos con la segunda temporada!! Desde Madrid volé a Estambul, con la emoción de empezar el viaje de mis sueños por la Ruta de la Seda. Primero, un poco de contexto.

Lo que se conoce modernamente como Ruta de la Seda no fue nunca una única ruta, sino una red de caminos de menor longitud que conectaba Oriente y Occidente. Por tanto, no tiene mucho sentido buscar un origen y un fin. Pero en algún sitio tengo que empezar, ¿no? 🙂 Estambul es probablemente la mejor opción. Por su posición estratégica entre Europa y Asia, ha venido a simbolizar el término occidental de la ruta, la puerta de entrada a Europa para aquellos comerciantes que traían productos asiáticos. Los chinos señalarían que se trata del final de la Ruta de la Seda, dado que la seda iba hacia el Occidente; sin embargo, para los viajeros europeos es más un comienzo, desde donde se irán adentrando en el cada vez más desconocido Oriente.

Estambul lo tiene todo: es una metrópolis moderna y con mucha energía, la larga historia de una ciudad que fue denominada Bizancio y Constantinopla y una posición estratégica privilegiada entre Europa y Asia y entre el Mar Negro y el Mediterráneo. Simbólicamente, es un puente entre civilizaciones de Europa y Asia:

Puente entre Europa y Asia

Hagia Sophia es la prueba de la larga historia de Estambul. Fue una catedral durante el Imperio Bizantino, luego se utilizó como mezquita bajo el Imperio Otomano y en los años 30 se secularizó y se convirtió en un museo, como parte de los esfuerzos de Atatürk para crear una Turquía secular y occidentalizada. El interior es realmente espectacular, desde luego uno de los edificios religiosos más impactantes que haya visto. Se pueden distinguir claramente elementos cristianos y musulmanes entrelazados en este enorme edificio.

Hagia Sophia

A tan solo unos metros de Hagia Sophia se encuentra la mezquita de Sultan Ahmed, más conocida como Mezquita Azul, que todavía funciona como tal. Es casi igual de impresionante por dentro, y con un exterior más logrado.

Blue Mosque

De todos es conocido que los turcos son buenos comerciantes. Te tratarán de vender lo que más les convenga, aunque estés buscando otra cosa (y a veces con éxito). Si entráis en una tienda buscando una camiseta, no os extrañéis si acabáis saliendo por la puerta con un par de zapatos, todo esto después de un par de tazas de té, claro… :-). Así que mi primera experiencia en un bazar de la Ruta de la Seda fue en el Grand Bazaar de Estambul, un mercado con muchísima vida que se construyó en el siglo XV.

Silk products in the Grand Bazaar

En el Grand Bazaar pude ver varias tiendas que anunciaban productos de pura seda. ¿Habría venido esa seda de China? 🙂 Creo que hoy en día eso ya no funciona así, pero en cualquier caso es un detalle gracioso para empezar un viaje por la Ruta de la Seda.

Dentro del propio bazar hay 28 caravanserais (o Han, como se les llama en Turquía). Eran sitios próximos a los mercados donde los comerciantes podían descansar y almacenar sus pertenencias, más info en los próximos posts.

Estambul fue el punto de partida para mi viaje por Turquía: Izmir, Selçuk (Ephesus), Bodrum, Pamukkale, Antalya, Konya, Cappadocia, Ankara y vuelta a Estambul.