Ruta de la Seda 3 – Iran

De vuelta tras un par de meses en países en los que no se permite el acceso a wordpress y con ganas de actualizar esto.

En Asia Central, he conocido viajeros increíbles. Muchos de ellos viajan por un largo periodo, por varios países. Si les preguntas cuál es el país que más les ha gustado, casi siempre responden: ‘Irán’. ¿Qué es lo que hace a este país un destino tan especial? Sin duda, lo agradables y acogedores que son los iraníes. Como me comentaba un viajero: ‘En Irán nunca estás solo’. Y es verdad, siempre aparece alguien para iniciar una conversación, invitarte a su casa o ayudarte con cualquier cosa. Para algunas personas, sólo escuchar el nombre Irán les produce miedo (sobre todo a los estadounidenses), pero si viajáis a Irán debéis olvidar todos los prejuicios y disfrutar lo maravilloso que es ese país.

Tras llegar a Teherán, fui hacia el Sur a visitar Isfahan, una de las ciudades más impresionantes del país. Según un proverbio iraní: “‘Esfahān nesf-e jahān ast” (Isfahan es la mitad del mundo). Esta mitad del mundo puede apreciarse en los alrededores de la plaza Naqsh-e Jahan: una de las mayores plazas públicas del mundo, con bazares cubiertos, mezquitas impresionantes, palacios, teterías y oportunidad de observar la vida diaria de Isfahan.

Me quedé muy impresionado por la mezquita Imam. Esta fue mi primera visita a una mezquita con este elegante estilo islámico, con estos colores azules y celestes, un anticipo de lo que más tarde podría ver en Uzbekistán. ¡¡Impresionante!!

Después de Isfahán, continué hacia el Sur para visitar la otra ciudad más turística de Irán: Shiraz. Esta ciudad y sus alrededores dicen mucho de lo que fue la gran civilización persa.

Naqsh-e Rustam

Alrededor de Shiraz se encuentra Naqsh-e Rustam, un sitio arqueológico que contiene cuatro tumbas reales del periodo Sassanida, excavadas en la roca.

A tan solo unos kilómetros se encuentra la antigua ciudad de Persepolis, la capital ceremonial del Imperio aqueménida. En la cubre de su expansión, controlaba territorios desde el valle del Indo hasta Grecia o Egipto en el oeste. Los relieves de Persepolis representan a personas de todas las nacionalidades alrededor del imperio, trayendo regalos de sus pueblos para el gran emperador persa.

Camino de vuelta a Teherán, paré un par de días en Yadz. Esta ciudad está construida casi exclusivamente en adobe, así que da la impresión de fusionarse con el desierto. Yadz también es un centro histórico de la religión del Zoroastrismo, y se conservan imporantes enclaves en las proximidades. De hecho, aun hoy los seguidores de esta religión suponen un porcentaje significativo (5-10%) de la población de Yadz. La verdad es que yo no conocía casi nada sobre esta religión hasta que en Yadz conocí a un zoroastriano, que me enseñó sus creencias fundamentales. Fundada por el profeta Zoroastro, una de las características más visibles de esta religión es el fuego, porque oran en templos con fuego. Tiempo atrás, el zoroastrismo fue una de las religiones más seguidas en el mundo, y ha dejado su impronta en algunos símbolos de las religiones modernas. La práctica del zoroastrismo está permitida en el Irán del régimen de los Ayatollahs, pero sólo de forma discreta y para miembros de la comunidad. Como otras personas no pueden convertirse a esta religión (y los zoroastrianos son más que bienvenidos a convertirse al Islam), el número de practicantes está decreciendo poco a poco.

Después de un par de días en Yadz, fui de vuelta a Teherán. En esta inmensa ciudad, se puede apreciar la vida moderna iraní. Los jóvenes iraníes son sorprendentemente modernos y occidentalizados. Visten ropa (falsa) de la última moda y buscan formas de sortear las estrictas leyes a las que están sometidos. Así, Irán es un país de contrastes: mujeres cumplen con el requisito de llevar hijab mientras se lo echan para detrás todo lo posible y se maquillan la cara para resaltar su belleza; la gente puede llevar propaganda anti-americana y al mismo tiempo adoran a las personas americanas y les invitan a su casa si ven a uno; el fudamentalismo islámico convive con personas con una mentalidad muy moderna y occidental.

¡¡Olvidad todos vuestros prejuicios y la propaganda y descubrid vuestra propia opinión de Irán viéndolo con vuestros propios ojos!!

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