Ruta de la Seda 12 – Misión cumplida: Llegada a Xi’an

Tras 3 meses de viaje, por fin llegué a mi destino, Xi’an, el término de la Ruta de la Seda por el Este. Misión cumplida!!!!

Llegué contento por haber podido recorrer el camino completo desde Estambul. Con perspectiva, pensé cómo de distintas eran estas dos ciudades, pese a que entre ellas no hay discontinuidad. Esta es la ventaja de viajar por tierra: puedes ver cómo el mundo cambia poco a poco entre una ciudad y la siguiente, con rasgos étnicos un pelín diferentes, comida un poco distinta, cultura, etc., pero sin sobresaltos. Muy distinto a viajar en avión. Si vuelas entre Estambul y Xi’an, te encuentras de pronto en un mundo completamente distinto, sin que el viaje haya tenido sentido y sin conectar una cosa con la otra.

Xi’an es la ciudad china por antonomasia. Con una población de 8 millones y creciendo, se está convirtiendo en una de las ‘megalópolis’ chinas. Pero hubo un tiempo en que -en términos relativos- era aún mayor. De hecho, era una de las ciudades mayores del mundo, y capital del imperio chino. Entonces, se llamaba Chang’an.

Como legado de su pasado glorioso, la ciudad preserva las murallas que la rodean y las Bell Tower y Drum Tower. Aunque estas dos parecen algo asfixiadas por la cantidad de centros comerciales enormes y el tráfico que hay alrededor.

La ciudad es muy conocida hoy por el Ejército de Guerreros de Terracota, que es una de las visitas básicas de todo viaje a China.

Drum Tower, Xi’an

Y con esto termino de contaros sobre la Ruta de la Seda, que ya van 12 episodios. En el proximo post cambiamos de escenario: India.

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Ruta de la Seda 11 – Un toque tibetano en la Ruta de la Seda

Aun a cientos de kilómetros de Tíbet, hay cantidad de pueblos y monasterios tibetanos. De hecho, el consenso entre los viajeros es que es mejor visitar sitios tibetanos fuera de la provincia de Tíbet, ya que no está tan vigilado por el ejército chino y se puede viajar de forma independiente y hablar con la gente fácilmente.

Así que, todavía en la provincia de Gansu, visité el Monasterio de Labrang, uno de los seis grandes monasterios de la escuela Geluk (Sombrero Amarillo) de Budismo Tibetano. Se encuentra en el pueblo de Xiahe, que me encantó por ser muy tranquilo. Allí te sientes como en Tíbet, con un montón de peregrinos y monjes tibetanos, restaurantes, banderas y ruedas con oraciones tibetanas.

Monasterio de Labrang

Pregrinos haciendo la Kora en el Monasterio de Labrang

En Xiahe, recibí un mensaje de ‘Tom’, a quien conocí en Lanzhou, la capital de Gansu. Él estudia en Lanzhou pero es de Hezuo, la capital de la prefectura (sub-provincia) tibetana de Gannan, a la que también pertenece Xiahe. Me invitaba a conocer su ciudad y quedarme en su casa. Como está a sólo dos horas de autobús, allí me planté esa misma tarde.

Tom ejemplifica una nueva generación de tibetanos en China (fuera de Tíbet): imbuidos en el estilo de vida chino pero orgullosos de su pueblo y su cultura. Habla tibetano en casa con sus padres y su abuela. Con buena formación, habla y escribe correctamente inglés. Pero paradójicamente, metido en el sistema educativo chino, no sabe escribir su propia lengua materna. Es budista y va al templo y hace la Kora, pero no muchos días porque dice que está muy ocupado con el estudio (o con internet :)). La familia vive en un moderno apartamento de clase media, muy distinto a las casas tradicionales tibetanas, pero preservan algo de decoración. Muchas de sus comidas son de estilo chino, aunque para el desayuno nunca falta el té de mantequilla de yak y el tsampa.

Monasterio de Milarepa, Hezuo

Hezuo también tiene un famoso monasterio tibetano: Milarepa. Fuimos a visitarlo. Tom mostraba mucha devoción hacia las imágenes, pero no podía explicarme mucho de lo que significan (o no lo hizo). Pude reconocer algunas de mi visita a Tibet en 2010.

También aquí hice la Kora, siempre en el sentido de las agujas del reloj, como es requerido. Las ruedas contienen las escrituras sagradas, así que girarlas es algo así como recitarlas, incluso si la persona no sabe leerlas.

Yo haciendo la Kora

Por la noche, disfrutamos de una comida excepcional en un restaurante local con su primo, que no habla una palabra de inglés pero era muy majo conmigo.

En el Karaoke

Y después de cenar, la diversión favorita en esta parte del mundo: el karaoke. Y no es que yo cante bien precisamente!! Con botella de Chivas y barra libre de cerveza. No me dejaron pagar nada en toda mi estancia, por más que insistiera. Esto es una constante en toda China, si vas con alguien local es imposible pagar nada.

En el transcurso del karaoke Tom recibió una llamada de su madre: habían cortado el agua corriente en la casa. Antes de que yo me enterara ya me habían reservado (y pagado) una habitación en un hotel, y me dijeron que me recogerían para desayunar en la casa el día siguiente.

Después de comer, me acercaron a la estación, donde tomé un autobús de vuelta a Lanzhou. Tras tanta generosidad, sólo pude invitar a la familia a que visitaran España, aunque obviamente es muy improbable que viajen alguna vez al extranjero.

Ruta de la Seda 10 – La frontera de la civilización

Siguiendo por el corredor de Hexi, llegué a Jiayuguan, un paso en la parte más estrecha del corredor. Por mucho tiempo este paso marcó la frontera de la cultura y civilización chinas, aun cuando los dominios del país se extendían más allá. Al Oeste, se pensaba que sólo habían temidas estepas,  desierto y tribus nómadas. También marca el final de la Gran Muralla China.

Jiayuguan

El fuerte es una de las imágenes más reconocidas de China occidental, y había bastantes chinos visitándolo.

Marco Polo

Después de una breve visita al fuerte y la ciudad de Jiayuguan, mi siguiente parada fue en Zhangye, en el punto medio del corredor de Hexi. Marco Polo se quedó allí un año en su ruta hacia Xanadu, y por eso las autoridades locales han erigido una estatua del gran viajero veneciano. Está en medio de una rotonda, así que para hacer una foto hay que jugarse un poco la vida :).

La ciudad, como muchas otras ciudades chinas, conserva sus ‘drum tower’ y ‘bell tower’. También tiene bonitos parques y grandes plazas.

Zhangye es conocida por el Dafo Si (Great Buddha temple). El edificio es una de las estructuras de madera más antiguas que se conservan en China. En su interior, alberga un gigantesco Buda reclinado de 35 metros de largo.

Dafo Si (Great Buddha temple)