Ruta de la Seda 5 – Viajando por Uzbekistán

Después de tanta mezquita, hoy me centraré en un par de curiosidades de viajar por Uzbekistán.

Cambio de 100 US$

Lo primero que haces cuando llegas a Uzbekistán, como a cualquier país, es cambiar dinero. Hay que hacerlo en el mercado negro, pues el tipo de cambio oficial es muy desfavorable. Pero ¡cuidado!, no puedes ir con una simple billetera, porque el fajo de billetes que te dan abulta un montón. Por un billete de 100 USD el cambio son unos 380.000-385.000 som. Y como los billetes de mayor valor son de 1.000 som, pues te llevas al menos 380 billetes. ¡¡Llevaos una mochila!! 🙂

Todos los viajeros pasan en algún momento por la capital, Tashkent. Se trata de una ciudad de estilo soviético, con amplias avenidas y edificios monumentales. No es una de las “perlas” de Uzbekistán (Khiva, Bujara y Samarcanda); aun así, muchos viajeros acaban pasando bastante tiempo en la capital para procesar sus siguientes visados a países como Kazajistán, Kirguistán, Turkmenistán, China o Irán. Si os alojáis en uno de los dos guesthouses a los que van los mochileros en Tashkent, oiréis un millón de historias para no dormir de problemas con este tema, porque ¡en Asia Central conseguir los visados es un infierno! 😦

La ciudad está muy controlada por el ejército. Muchas veces, cuando entras en el metro te piden el pasaporte y que abras la mochila. Todo esto es resultado de la política del presidente Ismail Karimov, que lleva desde la época soviética y es más conocido aquí como “Papa” (el nombre lo dice todo).

Tashkent

Tal vez más interesante que el Tashkent moderno son algunos de los mercados, muy tradicionales y coloridos como en toda la región:

Mercado Chorsu

El TALGO

La mejor forma de viajar a las principales ciudades turísticas es en tren. Tuve que hacer mis pinitos en ruso y uzbeko para conseguir comprar el billete para el día correcto de la semana :), y también para que no me colaran el tren turístico, que es mucho más caro. Y una vez llegué al andén, ¡sorpresa! un Talgo!!! jajaja

Los vagones son de estos de literas, bastante cómodos, incluso conseguí dormir… Aunque las primeras horas estuve muy ocupado, porque yo era el único extranjero, y todo el mundo venía a entablar conversación conmigo. Como yo no hablo uzbeko ni ruso y ellos no hablan inglés, la comunicación era un poco difícil, pero eso no les impedía seguir soltándome parrafadas de las que sabían que yo no entendía nada. Me preguntaban: no hablas ruso? pero cómo no hablas ruso!!??? 🙂 Esta pregunta podría ser hasta graciosa en España, pero el ruso se utiliza en la región como lingua franca, mucho más que el inglés.

También pude comprobar que mi país es muy famoso en la región. Y, claro, no podía ser por otra cosa que por el fútbol. Cuando mencionaba que era de España, se ponían todo contentos y gritaban: España champion Europe!! Barcelona, Real Madrid!! ¿De qué ciudad eres, de Barcelona o de “Real Madrid”?? [sic] 🙂

Hostel en Samarcanda ¡¡Lleno de ciclistas!!

En Asia Central otra de las cosas más interesantes es conocer a otros viajeros. Nada que ver con los que te encuentras en sitios más populares como Sudeste Asiático, Europa o Sudamérica. Son gente súper interesante, en general mayores que en otras regiones (no chicos de 18 años de gap year), con una experiencia en viajes increíble (alguno llevaba 22 años seguidos viajando) y la mayoría viajan durante mucho tiempo por toda la región. Casi todos europeos y algunos asiáticos; muchos eran franceses, al parecer lo de la Ruta de la Seda se ha puesto de moda en Francia. Pero lo que más me sorprendió fue la cantidad de ciclistas que había. Mucha gente se había venido desde Bélgica, Holanda o Suiza en bici, lo que me parece toda una proeza.

Como no hay tantos viajeros ni hostels en la región, te vas encontrando con la misma gente de cuando en cuando. Así, a uno que has conocido hace 2 semanas en Samarcanda te lo encuentras en Kirguistán o en China, o uno que has visto visitando Bujara coincide luego contigo en la cola de una embajada en Tashkent. Es bastante familiar, todo el mundo comparte sus experiencias.

La proporción de españoles que encuentro cuando viajo es mínima, pero en Asia Central aún menos. En Uzbekistán sólo vi a uno, un andaluz de cuarenta y tantos años. Cada año visita una república ex-URSS, y se pasa todo el invierno preparando el viaje. Compara las 3 últimas versiones de la guía Lonely Planet, y va pegando con post-it aquellas cosas que han desaparecido en la más reciente. Después lo fotocopia reducido y lo plastifica. También ha hecho este trabajo con la guía de Kirguistán, “por si acaso no me concedían el visado para Uzbekistán”. Compra el phrasebook de uzbeko y lo traduce del inglés al español en su libreta, aunque él habla bien inglés, pero “puede haber alguna palabra que no conozca”. ¿Por qué hace todo esto? Su explicación es sencilla: ahora trabaja en Islandia, y ¡allí los inviernos son fríos y aburridos! 🙂 Es tan meticuloso y perfeccionista que nos fuimos a cenar a un sitio baratísimo y hace las cuentas tipo: “yo me he comido un 50% más de pan que tú…” 🙂 Pero como él dice, “pudiendo hacer las cosas bien, pa’ qué vamo’ a hacer las cosas mal?”  Un personaje.

Problemas en la carretera

Ya viajando hacia el Este del país, hacia el Valle de Fergana, no se puede ir en tren ni en autobús. Sólo está permitido viajar hacia allí en los taxis compartidos, que son un poco más caros que el autobús (aunque me costaba mucho más esfuerzo negociar la tarifa).

No sé si es mi mala suerte o si siempre es así, pero en todos mis viajes se pinchaba alguna rueda. También había que parar cada 2 por 3 a comprar melones, queso o cualquier otra cosa por la carretera, así que hay que tomárselo con paciencia. Cuando se ponía el sol, como era Ramadán, siempre se paraba a romper el ayuno y cenar (aunque son musulmanes, bastantes de ellos no cumplían el Ramadán).

Y llegué a Kokand, que fue capital del Khanato durante los siglos XVIII y XIX. La región del valle de Fergana tiene fama de ser más conservadora y musulmana que el resto del país.

Palacio del Khan, Kokand

Las siguientes ciudades en la ruta fueron Fergana y Andijon (famosa por la masacre de protestantes islamistas anti-Karimov en 2005). Crucé la frontera con Kirguistán, y seguí recorriendo el valle de Fergana. Y esto ya para el siguiente post.

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3 pensamientos en “Ruta de la Seda 5 – Viajando por Uzbekistán

  1. Ah, Real Madrid o Barcelona? Mi pan de cada día aquí en Jordania, jaja
    Por cierto, tu “colega” andaluz improvisado da un poco de miedo, no? 😀
    Feliz continuación!

  2. Muy buen reportaje, Íñigo. Sobre lo le los equipos yo conozco al Real Madrid elegido por la FIFA como el mejor del siglo XX, pero el Barcelona ese ¿De qué país es?

  3. Hola! Soy una guia personal para los viajeros en Uzbekistan. Estoy interesado tener amigos. Mis servicios y ayuda gratuita. Accepto la propina. 🙂
    Los servicios son: Encuentro de Uds. en el aeropuerto Tashkent (capital de Uzbekistan).
    Ayuda en compras: Vuelos. Artesania. Comida. etc. Alojamiento. Transporte. Excursiones. Viajes FLEXIBLES sin obligaciones. Asi, como lo quiere Ustedes.
    Tengo 4 años de experiencia vivir en España y Cuba.
    Skype: maxelay
    Email: viajes@inbox.ru

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