Brasil – Manaus

Tras tres días navegando por el Amazonas, arribamos a Manaus.

A primera vista, Manaus resulta algo chocante. En todo el camino durante tres días apenas habíamos visto nada más que naturaleza, sólo casas de familias indígenas desperdigadas y pequeñas poblaciones a la orilla del río. Ahora, el paisaje era muy diferente. Rodeada de una jungla impenetrable por los cuatro costados, se alzaba una ciudad con varios puertos, gran tráfico de barcos, rascacielos, jaleo de coches y autobuses y casi dos millones de almas.

Teatro Amazonas

Después de hacer el check in en el Hostel Manaus (buen sitio para conocer gente), esa tarde recorrí el centro histórico de la ciudad. El principal atractivo turístico es el Teatro Amazonas. Para su construcción a finales del siglo XIX se utilizaron los materiales más lujosos de la época, traídos desde Europa. Desde luego, no escatimaron en gastos para construir un teatro world class en medio de la jungla amazónica.

Interior del Teatro Manaus

¿Y de dónde sacaron tanta plata? Pues en esa época se daba en la región la llamada “fiebre del caucho”. El caucho era cada vez más utilizado en Europa y Norteamérica, y la Amazonia suministraba todo el mercado mundial, a unos precios desorbitados. Manaus era una de las ciudades más prósperas del mundo. Aunque el apogeo duró poco. Hacia 1910 los ingleses ya habían llevado semillas del árbol amazónico a sus colonias en Malasia, donde desarrollaron cultivos rápidamente, y la sobreproducción hundió los precios en el mercado mundial. La época dorada de Manaus había terminado (aunque ahí quedó el Teatro Amazonas).

Ball room del Teatro Manaus

Conociendo esta historia, el edificio me recordaba a otros que había visitado en Dubai y especialmente en Abu Dhabi. Construcciones muy lujosas y hasta ostentosas, en medio de la nada, sustentadas en un pelotazo en los precios de exportación de las commodities locales, dejan al visitante un cierto sabor a nouveau riche. Y todo esto es muy efímero, como todo ciclo “boom and bust” dura hasta que pincha la burbuja… aunque en Oriente Medio todavía les dura.

Después estuve visitando un pequeño museo dedicado a las poblaciones indígenas. Interesante para saber cómo vivían los indios antes de la colonización, y cómo algunos siguen viviendo, porque existen aún tribus que viven aisladas, algunas no han tenido contacto nunca con la civilización.

La Skina dos Sucos es un lugar excelente para probar variedades amazónicas como guaraná y açai

Otro de los placeres de visitar la Amazonia son las excelentes frutas y los sucos (zumos). Dos variedades especialmente conocidas son el guaraná y açai, maravilloso!!

Pero lo que verdaderamente atrae a los turistas a Manaus no es el Teatro Amazonas ni los sucos. Manaus es el principal punto de partida para visitar la selva amazónica. Muchos operadores ofrecen tours de distinta duración y precio. Pero esto ya os lo cuento en el próximo post.

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